Crítica de Land of Mine (Bajo la arena)

Con el alma en vilo

Después de conocer los ganadores de la 89ª edición de los premios Oscar y que pese al error, Moonlight se llevase el premio a mejor película (podéis echar un vistazo a nuestra crítica publicada hace unas semanas), hoy nos centramos en la categoría de mejor película de habla no inglesa. Las casas de apuestas dudaban entre Toni Erdmann y El viajante de Asghar Farhadi, y ganando merecidamente el premio esta última, otras han quedado en el camino del reconocmiento profesional como la que hoy vamos a analizar: Land of Mine (Bajo la arena).

En representación de Dinamarca y centrando ahí mismo su historia pero unas cuantas decádas antes, llega esta película bélica donde las armas y la guerra es de lo que menos importa. En 1945 y con la rendición de Alemania, en la costa occidental danesa quedan enterradas miles de minas con el peligro que eso supone -más aún acabada la guerra y todo el mundo intentando volver a la inalcanzable normalidad-. Para ello, jóvenes soldados alemanes cuya media no supera ni los veinte años, son destinados a desactivarlas. Tratados únicamente como mano de obra, Roland Møller se pone en la piel del sargento Carl Rasmussen que con rabia infinita hacia los nazis y la ‘usurpación’ de su país, la toma con los jóvenes sin pensar en que son meramente piezas de un puzle sin ganador.

Con meses por delante de trabajo rutinario y peligro constante, podemos ir viendo la evolución de ambos bandos: el grupo de jóvenes inocentes, que han sido mandados a una especie de suicidio asistido; y el sargento danés, maduro pero impulsivo hasta tal punto de autoevaluarse ante tanta desfachatez y cero empatía. Land of Mine es una película donde la guerra solo tiene importancia como plano, por lo demás es un ejemplo de convivencia, una terapia donde estos protagonistas dan la cara por los millones de soldados de ambos países; cuando una bandera diferente no significa rivalidad inmediata.

Martin Zandvliet, director de este filme, ha sabido transformar un guion que muchos otros habrían desaprovechado, para crear una historia sencilla cuya realidad como base le asienta aún más como visionado obligado. Interesante, atrayente, y eso en parte también tiene la culpa una fotografía increíble. La playa limpia en su exterior da un cuadro claro en contraposición con el sufrimiento que provoca lo que está enterrado. La música desaparece en las ocasiones precisas, sabiendo lo innecesario de ello cuando simples respiraciones transmiten más que unas notas. Aparte de Roland Møller como pilar de madurez, llevan una gran parte de peso de la historia el grupo de jóvenes actores sin extensa carrera pero que lo esconden a la perfección; una actuación muy creíble, emocionante.

Me cuesta no poder contar más por miedo a spoilers pero esto es un breve resumen de Land of Mine, una película que dura poco y cuenta mucho.

Título Original: Under sandet

Dirección: Martin Zandvliet
Guion: Martin Zandvliet
Reparto: Roland Møller, Louis Hofmann, Mikkel Boe Følsgaard, Laura Bro, Joel Basman, Oskar Bökelmann, Emil Buschow, Oskar Buschow, Leon Seidel, Karl Alexander Seidel, Maximilian Beck, August Carter

Fotografía: Camilla Hjelm
Montaje: Per Sandholt, Molly Marlene Stensgaard
Música: Sune Martin

Productores: Malte Gruner, Mikael Chr. Rieks
Productores ejecutivos: Daniel Baur, Torben Majgaard, Oliver Simon, Henrik Zein
Distribución: A Contracorriente Films – Sherlock Films

Género: Bélico-Drama
Duración: 100 min.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 18 años.



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