Crítica de Spectre

Daniel Craig no usa dobles en sus escenas de riesgo

Daniel Craig no usa dobles en sus escenas de riesgo

El noble arte de tropezar sin caer

Han pasado nueve años desde que Daniel Craig heredara la Walther PPK y se enfundara el esmoquin de James Bond por primera vez. Su debut se produjo en un momento en el que el cine de acción estaba fuertemente influenciado por la saga Bourne, esto es, guiones verosímiles, secuencias de acción realistas, coreografías violentas, un tono general más grave y ausencia casi total de dispositivos de alta tecnología.

Esta etapa, que comenzó de la mano de Martin Campbell en Casino Royale, se ha convertido en la más sólida y regular desde que el popular espía británico saltara a la gran pantalla en 007 Contra el Dr. No (1962), confiriéndole a la licencia un estatus que hasta ahora no había conseguido alcanzar y que nunca debería perder, ese que hace que una película de James Bond pase a ser, tanto para público como para crítica, uno de los acontecimientos cinematográficos del año.

Spectre nos presenta a un Bond (Daniel Craig) al borde de la clandestinidad siguiendo pesquisas sobre una organización criminal secreta. Al mismo tiempo, M (Ralph Fiennes) trata de mantener con vida al Servicio Secreto (MI6) que se encuentra ante una inminente fusión con el Servicio de Seguridad (MI5).

Crítica de Spectre

Léa Seydoux es Madeleine Swann

En 50 años, ha sido con este Bond de Daniel Craig la primera vez que se ha hecho un esfuerzo por mantener un hilo narrativo común entre sus diferentes entregas y es en Spectre donde convergen todos los caminos, como ya nos vaticina la secuencia de créditos inicial. Al igual que pasara en Skyfall, el pasado del espía constituye el núcleo de la trama y, sin desvelar el gran giro de la cinta, que está relacionado con su vida personal, sí que puedo valorarlo como ridículo, innecesario y uno de los puntos negros de una de las más notables entregas de la franquicia. Es más un golpe de efecto que otra cosa, pero es un recurso trillado y forzado que lejos de sumar, resta. Si bien la historia principal, la que tiene a James Bond intentando desenmascarar a Spectre, es bastante formulaica; el villano, Oberhauser (Christoph Waltz), bordea constantemente la parodia y el personaje de Lucia Sciarra (Monica Bellucci) es un simple florero -uno muy bonito, eso sí-; el de Madeleine Swann (Léa Seydoux) es el mejor escrito desde Vesper Lynd, componiendo un personaje lleno de matices y la química de la actriz con Daniel Craig es, para mi sorpresa, innegable. Mención aparte merece Ralph Fiennes, un actor al que siempre es un placer ver trabajar.

En cuanto al apartado técnico, hay que destacar no sólo la impecable labor de dirección de Sam Mendes, sino la exquisita fotografía de Hoyte Van Hoytema (atentos a todo el tramo nocturno de Roma). Las nominaciones a los Oscar en sus respectivas categorías las tienen más que aseguradas. La película comienza con un maravilloso plano secuencia en pleno desfile del Día de los Muertos en México, D.F. al que le siguen dos espectaculares escenas de acción consecutivas -creedme cuando os digo que sólo éste comienzo ya vale la entrada de cine-. El score de Thomas Newman es elegante e íntimo y, en ocasiones, con algo de brío, como en la persecución de Roma o el ya mencionado desfile de México, D.F.

Sin entrar a valorar si Daniel Craig es la mejor encarnación del personaje hasta la fecha -no seré yo quién se meta en ese jardín-, sí que podemos concederle a los encargados de esta etapa (directores, guionistas, productores y a Craig mismo) el mérito de regalarnos el Bond más adulto, vulnerable, complejo y brutal de cuantos han existido. Algunas de esas facetas ya nos las mostraron George Lazenby (Al Servicio Secreto de Su Majestad, 1969) o Timothy Dalton (Licencia para Matar, 1989), por citar sólo dos ejemplos; pero nunca antes formaron parte de un plan deliberado para establecer un arco argumental que abarcara varias películas y (re)definiera un personaje hasta el punto de convertir al James Bond de Daniel Craig (entendido como marco temporal, no sólo a su interpretación) en el espejo en el que deberán fijarse los futuros responsables.

Spectre es una buena película de James Bond, irreprochable en lo técnico, pero con un guión irregular y, en conjunto, supone un pequeño paso atrás respecto a su predecesora, Skyfall. Quizá la filtración del libreto en el ‘Sonygate’ obligara a realizar cambios en los últimos 30 min. y el resultado final se resienta debido a ello. Aún así, contiene algunas de las mejores secuencias que servidor ha disfrutado en una sala de cine, un Daniel Craig entregado y en plena forma y un personaje femenino interpretado por Léa Seydoux que, por sí sólo, compensa cualquier defecto de una cinta que, a pesar de todo lo mencionado y siendo justos, sigue siendo mejor que el 75% de la saga.

Crítica de SpectreTítulo Original: Spectre

Dirección: Sam Mendes Guión: John Logan, Neal Purvis & Robert Wade, Jez Butterworth Reparto: Daniel Craig, Léa Seydoux, Christoph Waltz, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Ben Wishaw, Monica Bellucci, Dave Bautista, Andrew Scott, Rory Kinnear, Jesper Christensen

Fotografía: Hoyte Van Hoytema Montaje: Lee Smith Música: Thomas Newman

Productor: Barbara Broccoli, Daniel Craig, Michael G. Wilson, Andrew Noakes, David Pope Productor ejecutivo: Callum McDougall Distribución: Sony Pictures

Género: Thriller, Acción Duración: 148 min. Calificación por edades: No recomendada para menores de 13 años



Tags: , , , , , , , , , , , ,

2 Responses to “Crítica de Spectre”

  1. Musculman
    09/11/2015 at 19:12 #

    Gran análisis.

    • Carlos G. Polo
      09/11/2015 at 21:56 #

      Muchas gracias

Leave a Reply